jueves 23 de abril de 2009

Englander

Libros sobre judíos hay cientos, y en este blog he reseñado varios. Aquí, en el "Ministerio de casos especiales" se trata de judíos argentinos que viven momentos difíciles en la política de su país. Kadish es hijo de una prostituta, felizmente casado con una buena mujer. Trabaja quitando a martillo y escoplo los nombres judíos de las lápidas de aquellos que no quieren mostrarse como tales ante un gobierno que puede hacerles daño. Pato es su hijo universitario que le acompaña a semejante tarea a regañadientes. El humor negro judío se une al humor porteño y el resultado es algo tragicómico. Cuando el médico quiere pagar a Kadish operándole la nariz, el lector sospecha que eso no va a salir bien. Cómo se consuelan unos a otros con sus nuevas narices, resulta realmente curioso: los judíos saben reírse de sí mismos, resignarse y ridiculizarse sin piedad. Y si son argentinos, la mezcla es divertida. Y trágica. La relación entre padre e hijo tiene miga. Y cuándo Pato es secuestrado por unos tipos con porte policial, el asunto se hace doloroso.